Quiche de calabaza potimarrón y ricotta con masa de almendra al eneldo

Transient

¿Habrá alguien allí fuera que todavía no se haya enterado de mi fanatismo por la calabaza potimarrón? Y los que ya lo conocen, ¿tienen ganas de aún una receta más? Casi me da vergüenza, después de todas las que colgué en el blog este otoño (aquíaquí o aquí, entre otras). Pero esta quiche salió tan rica que no puedo evitarlo. La masa es, como en ésta, la receta de Sprouted Kitchen, con la variante del eneldo, una hierba que me encanta y que da un excelente contrapunto al dulzor de la calabaza. El relleno, si tienes la calabaza ya asada de antemano (incluso lo puedes hacer el día anterior), se hace enseguida. Y si la calabaza es potimarrón, puedes comerte la piel y todo. Más fácil imposible. Y deliciosa con una ensalada verde o una sopa de verduras. 

Quiche de calabaza y ricotta con masa de almendra al eneldo

Ingredientes: 

para la masa: 

1,5 tazas almendra molida

1/4 taza aceite de oliva virgen

1/2 cucharita sal marina

1 cucharada agua

1 cucharada eneldo seco

para el relleno: 

1 calabaza potimarrón (o 2 pequeñas)

400 gramos ricotta (de vaca o soja)

gomasio o condimento de sésamo y alga

perejil fresco, para decorar

Primero asar la calabaza, cortada al medio y con la piel hacia arriba, en horno a 200ºC durante aprox. 30-40 minutos. Reservar.
Preparar la masa: en un bol, mezclar la almendra molida con la sal y el eneldo seco. Añadir el aceite y el agua y mezclar con tenedor. En una tartera, ir apretando con las yemas de los dedos hasta repartir la masa uniformemente. Hornear unos 10 minutos en horno a 200ºC. Reservar. 
Quitar las semillas de la calabaza. Aplastar con un tenedor. Añadir la ricotta y  mezclar con el tenedor. Si tu calabaza es potimarrón, no tires la piel! Se puede comer y queda riquísima. Espolvorear con un poco de gomasio o condimento de alga y sésamo. Volver a hornear unos 10-15 minutos más. Servir tibio o frío. Decorar con perejil picado fresco.