Socca

Hace un par de semanas, estuve sola tres días en casa mientras I. y los niños hacían trámites en Madrid para el visado. Se me hizo extremadamente raro tanto silencio, la casa siempre ordenada, el día entero para mis cosas. Me costaba creer que hace tan sólo 9 años la vida era así. 

Una de las cosas que sí aproveché para hacer es comer muchas de las cosas que habitualmente consumo poco dadas las alergias alimenticias de los miembros masculinos de la familia. Sobre todo garbanzos, que adoro.  

Hacía mucho, mucho tiempo que había marcado como interesante la receta de David Lebovitz de socca, unos crêpes de harina de garbanzo típicos de las calles de Niza. Y justo en esos días Heidi publicó una versión libre de los mismos crêpes. Tenía la harina lista; invité a mi amiga A. (francesa) a comer, y ella los proclamó auténticos y deliciosos. Me dijo que en Francia suelen freírlos (claro, en los puestos callejeros no hay hornos) pero que la versión horneada bajo el grill era aún más rica. Los comimos con diversas guarniciones que tenía a mano: un paté de wakame (que publicaré en breve), guacamole, y pimientos verdes asados. 

Son contundentes; la receta que os ofrezco da para 4 crêpes generosos, pero se pueden guardar en la nevera y recalentar en la sartén al día siguiente. 

Socca
adaptado de una receta de David Lebowitz
Ingredientes:
1 taza harina de garbanzo
1 taza más 2 cucharadas agua
1/2 cucharita sal marina
2,5 cucharadas aceite de oliva extra virgen (y un poco más para la sartén)
2 cucharadas semillas de sésamo negro
1/4 cucharita comino molido o en grano
Sal Maldon y pimienta negra recién molida 

En un bol grande, mezclar la harina, el agua, la sal, las semillas de sésamo y el comino junto con 1,5 cucharadas aceite. Dejar reposar tapado a temperatura ambiente durante un par de horas. 

Precalentar el grill del horno. Aceitar una sartén de hierro colado con 1 cucharada aceite y meter en el horno hasta que esté bien caliente. Quitar del horno con cuidado y poner suficiente cantidad de la mezcla como para tapar el fondo. Poner en el horno unos minutos, hasta que veas que la parte de arriba está bien dorada. Quitar del horno, desmoldar con una espátula y guardar sobre un plato tapado con un trapo de cocina limpio. Espolvorear cada crêpe con un poco de sal Maldon y pimienta negra recién molida. Repetir la operación 3 veces más, añadiendo un chorrito de aceite cada vez. Servir inmediatamente con lo que más te guste por encima, o así sin más. 

 

IMG_0606.jpg