Resultados de la votación y Tarta de frutas de verano a la menta

Y el taller ganador de la votación de la semana pasada es...... 

 

 

(suspenso, tambores) 

 

¡Taller de cocina sana del mundo! 

La verdad es que el resultado estuvo bastante empatado, con lo cual me animáis a ofrecer los dos talleres en un futuro cercano (que era lo que yo quería, gracias). En muy breve anunciaré la fecha y espero que todos los que hayáis votado podáis venir. Prepararemos juntos platos con orígenes libanés, japonés, mexicano y persa; todos deliciosos y con una vuelta de tuerca sobre la receta original más saludable. 

Pero primero, la receta de la semana,antes que se acabe la fruta del verano: 

Era el cumpleaños de M. y le había prometido un pastel. Algo sencillo, me hizo prometer, para no hacerme sufrir con el horno encendido en pleno verano. Pensé primero en un bizcocho clásico. Pero justo apareció en GKS, uno de mis blogs favoritos, una espectacular foto de una tarta de frutos del bosque.

Yo acababa de volver de California, donde me pasé el verano atiborrándome de blueberries (arándanos), sabiendo que en España son tan difíciles de encontrar (siempre me pregunto por qué; ¿será que los españoles no los comen por algún factor climático o cultural?). La receta de David y Luise me inspiró para crear la tarta para M., no sólo más acorde con la estación que un bizcocho clásico, sino también más coherente para celebrar un cumpleaños en pleno verano.

Algunas notas sobre la receta: la masa no lleva azúcar ni harina de trigo (o sea es perfecta para la creciente cantidad de la población que tiene problemas con el trigo); está hecha con copos de avena y almendra en polvo, y muy ligeramente endulzada con sirope de arce (mi favorito! Me había traído una botella del viaje y la estrené aquí). Para el relleno, yo elegí una mezcla de nectarina y ciruela, pero puedes usar cualquier fruta de temporada (e incluso hacerla en invierno con pera y/o manzana). Si quieres algo más contundente, puedes servirla con un poco de yogur griego o incluso helado de vainilla (que le cambia, por supuesto, la naturaleza tan saludable al plato). Cuanto más tiempo dejes macerar la fruta, más jugosa te quedará. 

 

Tarta de nectarina y ciruela a la menta
Ingredientes

Para la masa:
1 taza copos de avena finos
1/2 taza almendra en polvo
3 cucharadas aceite de oliva
2 cucharadas sirope de arce (o miel)
1/4 cucharita sal marina
2 cucharadas maicena
Para el relleno:
2 tazas de fruta de verano cortada (en este caso fueron 2 nectarinas y 2 ciruelas bien grandes) 
2 cucharadas sirope de arce
1 pizca sal
1 cucharita ralladura de limón
1 cucharada zumo de limón
2 cucharadas hojas de menta fresca, picadas, para decorar 

Preparar la masa mezclando los ingredientes secos en un bol. En el centro, añadir el aceite y el sirope de arce. Amasar con las manos hasta formar una masa. Aviso: será arenosa y costará que cuaje. El paso imprescindible es hacer una bola con un trozo de papel film transparente y dejarlo enfriar en la nevera al menos media hora. Mientras, lava, pela y corta la fruta y ponerla en un bol junto con la sal, el sirope y la ralladura y zumo de limón. Dejar macerar en la nevera. Ir calentando el horno a 180ºC. 

Cuando haya pasado un tiempo prudente, preparar un molde de tarta (redondo de 20 cm. o rectangular como el mío). Con las yemas de los dedos, ir apretando la masa hasta que quede una capa homogénea. Si quieres, recorta los bordes. Pinchar con un tenedor y hornear unos 10 minutos. Sacar del horno y añadir la fruta. Hornear media hora más o hasta que la masa esté dorada y la fruta jugosa y burbujeante. Dejar entibiar y decorar con la menta. 

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