Filed under: cocina de verano

Taller de ensaladas creativas

El domingo 13 de mayo ofreceré un nuevo taller de desayuno con guisantes: un taller en el que aprenderemos a preparar ensaladas nutritivas, coloridas y deliciosas para satisfacer todos los sentidos y dar al cuerpo lo que empieza a pedir en esta época de calorcito.

La llegada de la primavera supone una necesidad de consumir alimentos más frescos (pero no necesariamente siempre crudos), depurar los excesos del invierno y refrescar el organismo. 

Las ensaladas son para mí representativas de otro placer infinito: los picnics! Cuando empieza el buen tiempo me encanta bajar la comida aunque sea al parque de la esquina. Las ensaladas con cereales integrales son una excelente opción para picnics; admiten todo tipo de ingredientes y si sabemos combinarlos, se pueden convertir en una comida completa. 

En este taller prepararemos varias ensaladas para distintas situaciones (más completas para picnics; frescas como aperitivo o acompañante de otro plato más sustancioso) y también aprenderemos cómo preparar deliciosos aliños alternativos al clásico aceite y limón o aceite y vinagre. Con algunas nociones sencillas podrás pasar todo el verano variando las recetas, comiendo bien y sin aburrirte. 

Os espero!

Tallerensaladas2

Calabacines rellenos de Menorca

Img_0976

Sé que hace no tanto tiempo les ofrecí esta receta de
calabacines rellenos
. Pero tengo un par de excusas, o mejor,
justificaciones. En primer lugar, el calabacín es una de mis verduras
favoritas (cosa no difícil de comprobar dada la cantidad de recetas con calabacines que hay en este blog). Muy a diferencia de tanta gente que cree que no sabe a
nada, que es pura agua, a mí me parece versátil, sutil y elegante. Y
si no me creen, miren estas recetas que colgó mi admirado Yotam Ottolenghi
en su columna hace poquito (más o menos el mismo día que yo hacía esta
receta menorquina).


Segundo: esta receta está hecha no con los típicos calabacines verde
oscuro que uno suele encontrar por estos lares, sino con los claritos,
casi blancos, típicos de la isla. En Barcelona son bastante difíciles
de conseguir (si alguien sabe dónde, por favor que me lo diga). Son
bastante más tiernos que los verdes oscuros, cosa que permite comerlos
enteros con mayor agrado, y creo que algo más sabrosos. Pero no os
preocupéis; si sólo encontráis los de siempre, saldrán deliciosos
también.

Img_0990

Gracias a la enorme generosidad de nuestro amigo Lau, al regresar de
San Francisco pasamos una semana en Menorca poniéndonos al día
con el sol y la vitamina D que nos faltó en la ciudad de la niebla. La
semanita anual en casa de Lau en Ciutadella de Menorca es desde hace
cinco años un oasis en el que pasamos unos días muy en familia,
reponemos energías, no hacemos mucho y comemos muy bien. Como
criaturas de la costumbre que somos, básicamente repetimos la misma
rutina durante los siete días: desayuno en el Bar Imperi (donde B. e
I. pueden jugar al ajedrez y yo me deleito con las mejores tostadas
integrales con tomate y aceite) o Ulises, compra en el mercado
(pescado o marisco a diario, verduras y frutas locales los miércoles y
sábados), cocinada y comida en el patio de la casa, gran siesta, playa
a última hora de la tarde, cena en casa y a veces helado en Sa
Gelateria
(artesanal si los hay) por la noche.

Img_1079

El pesar de dejar San Francisco–con los farmer's markets y sus
productos sin par–se amortiguó con la gran calidad de la comida
menorquina. En una estadía hace ya unos años compré allí el libro Menorca gastronomía y
cocina (con cocina y estilismo de mi querida Ana Torrontegui), y desde entonces cada año lo llevo conmigo a la isla porque las recetas no salen igual en Barcelona, porque los
ingredientes no son exactamente los mismos.

Esta receta de calabacines rellenos es una de las que más repito; es infalible y un favorito de
la familia. Hice unos pequeños cambios a la receta original; podéis
crear las vuestras. Imagino que para los que coméis lácteos un poco de
parmesano le quedaría muy bien. También se podría intentar con arroz
en vez de pan rallado.

Son bastante suculentos; esta vez hice mucha cantidad y los comimos de
plato principal junto con una ensalada de judías verdes finas, tomates
de la isla y albahaca fresca. También se puede servir como acompañante
de algún pescado a la plancha. También quedan deliciosos al día
siguiente, ya que los sabores se concentran más (pero es difícil que
lleguen!).

Dsc_5966

Calabacines rellenos de Menorca
Basado en receta de Menorca gastronomía y cocina de Triangle postals

Ingredientes:
4 calabacines medianos (si son los blancos, tanto mejor)
2 tomates maduros
2 dientes ajo
4 cucharadas pan rallado
3-4 cucharadas aceite de oliva
Sal y pimienta
1 hora laurel
2 huevos
Albahaca o perejil fresco picado, para servir

Poner a hervir abundante agua con sal en una olla grande. Quitar sólo
la punta del calabacín que se conecta con la planta (dejar la otra
intacta) y cortar los calabacines por la mitad a lo largo. Hervirlos
durante 10 minutos. Colar, enjuagar con agua fría, dejar escurrir boca
abajo sobre papel de cocina o un trapo limpio. Una vez que se hayan
enfriado lo suficiente para manipularlos, vaciar el centro de los
calabacines con una cucharita, cuidando de no llegar demasiado al
borde para que mantengan la estructura. Colocar los cuerpos huecos
sobre una placa de horno pincelada con aceite y reservar.
Pelar los tomates: Hacer una cruz con un cuchillo filoso en la parte
de abajo de cada tomate y sumergirlos durante 30 segundos en agua
hirviendo. Quitar, pasar por agua fría. La piel se podrá pelar
fácilmente agarrando desde la puntita de lo cortado abajo. Quitar las
semillas del tomate y picarlo.
Picar los dientes de ajo.
Calentar 2 cucharadas de aceite en una sartén. Añadir los tomates y el
ajo, la hoja de laurel y una pizca de sal. Dejar sofreír a fuego lento
durante 10-15 minutos. Luego añadir la pulpa del calabacín picada y
dejar cocinar 5 minutos más. Apagar el fuego. Quitar el laurel.
Batir los huevos en un bol. Incorporar al sofrito junto con 3
cucharadas de pan rallado. Mezclar bien y con una cuchara rellenar los
calabacines. Espolvorear con el pan rallado restante y un chorrito de
aceite de oliva por encima. Hornear durante media hora a horno bajo.
Los últimos minutos se pueden hacer bajo el grill para que se doren
bien. Servir a temperatura ambiente, con el perejil o la albahaca por
encima.

Tomatitos asados "slow"

Img_1010

El final del verano no es la época ideal para tener el horno encendido durante toda una tarde, lo sé. Pero es cuando los tomates están en su apogeo, y esta receta es una excelente manera de conservarlos unos días más. 

El otro día nos despedimos del huerto. Fue bastante triste, no tanto por la despedida (nos encantó la experiencia, pero estamos listos para tener los domingos por la mañana libres para estar por casa en pijama) sino por ver la evidencia de nuestro abandono durante todo el verano. Estaba en un estado lamentable, como si hubiese pasado un incendio por allí. Aún así, logramos recoger unos 15 kilos de tomates. Unos cuántos amigos se vieron beneficiados. Aproveché todos los que pude, todos los que cabían bien apretados en la bandeja del horno (los más pequeños, porque eso significaba menos horas de horno) para hacerlos asados "slow". 

Esta receta es uno de esos comodines que va bien con todo y a toda hora. La ensalada caprese (con mozzarella fresca y albahaca, que también está de estación, un buen aceite, y unas aceitunas negras) es un must, pero también quedan espectaculares cortaditos en un risotto, o en una ensalada veraniega de quinoa o cuscús, o simplemente encima de una rebanada de buen pan por la mañana. Si utilizas tomates cherry se te acorta el tiempo de horno; sabrás cuándo están listos porque quedan planitos y arrugados, secos. Para conservarlos, apretarlos bien dentro de un bote o recipiente de cristal y luego añade un generoso chorro de aceite de oliva por encima. Si quieres también puedes añadir un diente de ajo crudo entero al bote para darle aroma. 
Img_1005

Tomatitos asados "slow"
Ingredientes:
1/2 kilo de tomates cherry o tomates pera pequeños (o todos los que te quepan en la bandeja del horno)
1 cucharadita sal marina
1 chorro generoso aceite de oliva extra virgen de muy buena calidad
hierbas aromáticas secas, las que quieras (o ninguna. yo usé las que tenía a mano, preparé una mezcla de menta, albahaca, romero y orégano)

Precalentar el horno a 110ºC. Lavar los tomates y cortarlos por la mitad a lo largo. Forrar una bandeja de horno con papel vegetal. Colocar los tomates, con el lado cortado hacia arriba. Esparcir la sal por encima. Verter un chorro generoso de aceite de oliva por encima. Si utilizas hierbas, espolvoréalas ahora por encima. Cocolar la fuente en el horno durante unas 3-4 horas (o hasta que queden bien planitos y arrugados, como en la foto. Si son cherry, con 2,5 horas alcanza. Si son tomates pera pequeñitos, más bien 4-5), mirando de vez en cuando para ver cómo van. Dejar enfriar y guardar en un bote hermético en la nevera, apretando un poco en el bote con la parte de atrás de una cuchara, y vertiendo otro generoso chorro de aceite de oliva por encima. 

Img_7188

Taller de cocina sana de verano en Mescladís

El sábado 2 de julio, por la tarde, ofreceré el último taller de cocina sana antes de las vacaciones.Será un taller de cocina de verano, no os lo perdáis porque el menú promete.Esta vez el taller será en el recientemente inaugurado Espai Mescladís, un precioso local al aire libre en la plaza del Pou de la Figuera, recientemente inaugurado por mis amigos de Mescladís (que a su vez siguen en la Plaza St. Pere).Tendremos dos horas para preparar los platos, y luego otra hora para sentarnos juntos para disfrutarlos en ese sitio tan bonito.Para más información o reservas podéis contactar conmigo o con Mescladís directamente.Os espero, que hasta el otoño no habrá más talleres! (Espero que sigáis cocinando rico y sano por vuestra cuenta todo el verano, eh.)

Mescladisjulio11