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Tortitas de calabacín

Me estoy aficionando a las aplicaciones culinarias para el iPhone. Lo confieso no sin reparo, ya que desde que me subí al tren de los libros electrónicos, los libros de cocina siguen siendo los únicos que todavía compro en formato antiguo. Me gusta incluso llevarlos a la cocina y que se manchen con comida de sus recetas.


La semana pasada, de hecho, hice mi primera incursión en la cocina con el iPad de I. durante una clase de cocina particular en casa. No me encantó, entre otras cosas porque se me apagaba después de un rato, y porque me daba miedo mancharlo (pero ya he visto que existen estas protecciones ideadas especialmente para gourmets freaks de la tecnología).


Esta es otra receta adaptada de Mark Bittman. Me gustan sus recetas porque son sencillas y siempre admiten variantes personales. En este caso reemplacé el queso parmesano por una combinación de almendra molida y miso (truco que aprendí de Montse Bradford).


La estrella de este plato son los calabacines mismos, lo demás sólo sirve o bien para amalgamar la masa de calabacín, o bien para darle un toque más de sabor. Y como estos eran del huerto (de hecho, era uno solo, gigante), el sabor propio brillaba por sí solo.


Tal vez lo más delicado de todo (que fallaba en las instrucciones originales) es que el calabacín tiene muchísima agua y hay que intentar secarlo un poco para que las tortitas no se deshagan. Por eso no conviene saltarse el paso de dejarlos reposar un buen rato en la nevera, y luego apretar bien con las manos para quitar el excedente de líquido.


Tortitas de calabacín. Adaptadas de How to Cook Everything de Mark Bittman
Ingredientes para unas 10 tortitas:

unos 900 gr. calabacín (este era uno del huerto, enorme), rallado
1 cebolla picada bien fina
1/4 taza harina de espelta, y cantidad extra para rebozar
1 huevo grande, batido
1/4 taza almendra molida
1 cucharada miso, disuelta en apenas un poco de agua caliente (o, en lugar de la almendra y el miso, 1/2 taza queso parmesano rallado)
sal y pimienta negra a gusto
perejil picado para servir
4 cucharadas aceite de oliva


Combinar todos los ingredientes menos los dos últimos en un bol grande. Mojarse las manos y formar tortitas, apretando un poco para sacar el exceso de líquido. Dejar reposar en una fuente en la nevera durante 1/2-1 hora. Antes de ponerse a hacerlas, volver a escurrir el líquido.Pasar por pan rallado o harina.Calentar el aceite en una sartén grande. Hacer las tortitas hasta que estén bien doradas de los dos lados (unos 10-15 minutos en total) a fuego medio y girando a media cocción. Si hay mucho aceite, escurrir sobre papel de cocina.Servir con perejil picado y alguna salsita oleaginosa, por ejemplo hecha con tofu, olivas negras y un poco de aceite y agua.

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Judías verdes estofadas

El domingo pasado fue nuestra primera gran cosecha en el huerto: unos 5 kg de calabacines (nos lo habían advertido, pero no salgo de mi asombro de la velocidad con la que crece esta planta. si la miras fijo un rato, crece), otros 2 kg de judías verdes, 1 cebolla tierna y 5 pepinos. Siempre dijimos que la experiencia del huerto valía la pena aunque no diera muchos frutos (tangibles), porque los había de otro tipo. Pero no hay nada parecido a la sensación de comer lo que uno mismo sembró.


En un post anterior ya di una receta para las magdalenas de calabacín, y por más que los regale la nevera sigue llena, así que sigo experimentando con recetas nuevas (ayer nomás, una quiche de tofu, cebolla tierna y calabacín (con la misma ténica que ésta); mañana, panqueques de calabacín), pero hoy quiero dedicar a mis compañeros de Can Deu una receta con judías verdes.

En casa esta receta la repito a menudo porque todos se la devoran. I. dice que le hace acordar a algo que hacía su abuela. Y de hecho es una receta como de abuela, ya que las verduras se cuecen muy a la antigua usanza: largo, lento, hasta quedar tan tiernas que se te deshacen en la boca. Nada de verde brillante y crujiente, como manda el uso actual. Con lo cual entran muy fácil. Si se pierden algunas vitaminas, y bue... gajes del oficio.


Además, el plato es un placer de preparar: metes todo junto en una olla, y a cocinar muy lentamente durante una hora o más. Anoche la familia las comió con empanadas de carne que hizo mi madre (para dejarnos en el congelador antes de irse a Argentina), y yo con tempeh marinado a la plancha.

Mark Bittman, columnista de comida del New York Times y autor del inagotable libro How to Cook Everything (de cuya versión para el iPhone saqué esta receta), cuenta que él lo aprendió de una amiga griega. Y me imagino a las abuelitas griegas, vestidas de negro y rodeadas de blanco y luz, sentadas a la fresca cortando las puntas a las judías verdes. Me quiero ir a una isla. Mientras, a comer judías estofadas con tomate.


Judías verdes estofadas con tomate
Ingredientes para 6 personas:1 kg judías verdes, lavadas y quitadas las puntas
1 cebolla picada
zumo de 1/2 limón
1/2 vaso de agua
1 taza tomate naturalsal y pimienta negra a gusto
perejil picado para servir

Lavar y cortar las puntas de las judías verdes. Mezclar todo junto en una olla. Llevar a ebullición, tapar y reducir el fuego a mínimo. Dejar cocer lentamente durante al menos 1 hora, mirando de vez en cuando que no se quede seco. Si al final de la cocción tienes demasiado líquido, dejar cocer destapado un rato. Servir con perejil fresco picado.

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